La Dificultad en la Medición de la Calidad de Software

Al hablar de la medición en la calidad de un software, hay distintos puntos que deben ser tomados en cuenta para que este tenga un conveniente desempeño, por lo cual, se tiene que observar su concepción, desarrollo e implementación. Al no analizarlo correctamente, se pueden perder particularidades que afectan directamente la expectativa del cliente, ya que no se alcanza el nivel deseado al momento de implementarlo, por lo cual, se convierte en un tema complejo que debe ser evaluado constantemente.

Al acercarnos a esta premisa surge la pregunta ¿Por qué es difícil definir la calidad de software? y para ello, tenemos que remontarnos al significado de éste, sus funciones y cualidades. El término ‘software’, fue utilizado por primera vez por John W.Tukey en el año de 1957, su definición según la IEEE (1983)  hace alusión al conjunto de procesos que conforman un sistema de computación, lo cual lo vuelve intangible, es decir, no físico y lo relaciona con los resultados que se logran a través de pasos que se siguen desde una computadora.

Un producto de software tiene como propósito cubrir una necesidad en específico, a las cuales según el estándar IEEE 830 (IEEE 830,1998), se desprenden dos tipos de requerimientos para el proyecto en el que se trabaja, los funcionales y no funcionales.

Dentro de los llamados ‘no funcionales’, entra la calidad, aspecto no físico que poco a poco adquiere mayor visibilidad dentro del proceso, ya que resulta muy importante para el desenvolvimiento e implementación del producto de software. Son los resultados, aquellos que reflejan la importancia de la calidad del producto en cada uno de los pasos.

Para satisfacción del cliente, el software debe cumplir con todas sus funciones para lo que fue diseñado, es decir, cubrir sus necesidades con el propósito de haber rebasado sus expectativas, con ello, no sólo podrá desarrollar su trabajo correctamente, sino que confiará en la empresa que lo realizó y así proporcionarle mayor cantidad de proyectos.

Aunque no se alcance la calidad perfecta en un proyecto de software, siempre debe buscarse el máximo nivel, con el objetivo de entrar en la mejor de las valoraciones mala, buena o excelente. Cabe mencionar que cada una de ellas, será determinada por el evaluador y depende del proyecto que se esté realizando.

He aquí su complejidad, no existe una misma calidad para cada uno de los proyectos de software, sino que, cada uno es distinto, con características peculiares que determinarán los resultados y por tanto su calidad.

Contar con conocimientos de medición, o bien confiar en una empresa como Spingere que lleva de la mano a sus clientes desde la concepción, el desarrollo y la evolución del proyecto de software, ayudará a tener los mejores resultados en el proyecto y por consecuencia mejor calidad al solucionar la necesidad que requieren cubrir los clientes.

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